Actualización Semanal #106
Arco del Renacimiento: Ozkar157 Está de Pie Otra Vez
Rokutaro - Afro Samurai
“Lasciate ogne speranza, voi ch'intrate.”
Abandonad toda esperanza, los que entráis. Divina comedia - Dante Alighieri
Con esa frase podría resumir mi vida en los últimos meses en los que estuve desconectado del blog. He caído, todo se fue al carajo, y ahora siento que estoy frente a las puertas del infierno, “allí donde la sombra es tan densa que hasta la luz teme entrar”, como en los círculos más profundos del infierno que describió Dante.
Todo en mi vida ha estado de cabeza: no solo en el póker sino también en mi vida personal, tanto así que comenzó a afectarme también en las mesas. Simplemente no podía aguantar la varianza; no tomaba decisiones con la cabeza fría. Cada flip perdido era como si la disformidad del caos se apoderara de mi mente, soy un Astartes corrompido.
En estos últimos meses, mi abuela estuvo muy enferma y eso comenzó a afectarme también en el póker, porque no podía pensar con claridad. Me tildaba con solo un flip perdido y luego la sesión se desplomaba como un castillo de naipes derrumbado por la más mínima brisa. No podía dormir. Todo me molestaba.
Pero, a pesar de todo, seguía jugando póker. Porque aunque las cosas no me iban bien, el póker, los libros, leer manga/manhwa, ver anime, jugar Magic the Gathering y los videojuegos eran mi único escape de la realidad.
Con el pasar de los días, empecé a acostumbrarme a esta nueva realidad. Todo comenzaba a ordenarse. Rearmé mi banca y volví a subir a €3 pensando que, esta vez, sí lograría quedarme en el nivel. Pero no. El flagelo continuaba: pérdida tras pérdida, mi banca se veía afectada. Cada flip perdido era otro descenso al estrés. Todo me salía mal.
Mi ChipEV subía, pero yo caía. Y lo peor es que esta vez no lo tomaba como parte del juego: lo vivía como algo personal. Mi mente fría y calculadora dejó de funcionar. Pasé de ser Michael Corleone, el jefe que movía los hilos desde las sombras, a convertirme en Fredo, “el hermano débil que no entiende el juego que está jugando”, atrapado en su propia inutilidad.
Una parodia de lo que fui.
Volví a €2 pensando que iba a recuperar rápido, “porque ese nivel ya lo tengo batido desde hace mucho,” pero todo seguía en caída libre. Lo peor de todo es que, cuando terminaba la sesión, entraba al PokerTracker a estudiar mis manos, pero solo veía errores. Errores que costaban dinero, pero que en ese momento no sabía cómo corregir porque mi mente era un caos.
Tres veces subí de nivel. Las tres veces caí.
Como Ícaro, alcancé alturas que creí dominadas, confiando en que mis alas de disciplina y estudio resistirían el calor del sol. Pero la varianza, ese dios caprichoso, derritió la cera, y terminé precipitándome de nuevo al mar turbulento de los Twisters.
Mi ChipEV ascendía como si nada pudiera detenerlo, pero yo… yo era quien caía.
¿Ha llegado el momento de que Ozkar157 deje todo atrás y se vaya a Siberia a vivir con los lobos como un ermitaño? No lo creo. No es mi estilo dejar las cosas a medias. No soy de los que se rinden ante la adversidad. Soy de los que se adaptan y comienzan a planear su siguiente movimiento para salir del hoyo.
Rendirse no está en mi diccionario.
Voy construyendo mi camino con pequeñas victorias.
Estas últimas cuatro semanas, ya acostumbrado a mi nueva realidad, mi abuela salió del peligro y todo comenzó a calmarse.
Un nuevo comienzo… o más bien: otra adaptación obligada a las circunstancias.
Volví al gimnasio después de diez años y eso me está ayudando bastante a sobrellevar todo, porque es un buen método para soltar el estrés. Llego a las mesas agotado, sí, pero más tranquilo y con la mente lista para volver a meter volumen.
El día que entré al gimnasio conocí a una entrenadora muy buena y adorable que se llama Kory. Ella es genial y me está ayudando a alcanzar mi meta, que hemos dividido en tres fases. La primera, recomposición corporal: bajar grasa mientras aumento masa muscular. Me ayuda en todo lo que necesito a pesar de no pagarle aún por entrenamiento personalizado, pero creo que con el tiempo nos volveremos amigos. Y claro, cuando me estabilice en las mesas, comenzaremos a trabajar juntos en la Fase 2 para mi etapa de volumen limpio, esta vez sí pagándole como corresponde.
Esta semana conversé un rato con Kory mientras entrenaba bíceps, y me dio un consejo valioso: tenía que darme un respiro, alejarme de todo lo que me provocara estrés y relajarme. Así que llevo unos días fuera de las mesas.
Me tomé unas pequeñas vacaciones donde solo entrenaba, leía manga y jugaba videojuegos para relajarme.
El sábado tuve una charla con BIRJAAN y él me recomendó alejarme de los Twisters por un tiempo. Probar las partidas cash en microlímites, porque es una modalidad donde las ganancias son más consistentes, hay menos varianza y, con el conocimiento que tengo, debería batir micros sin problemas.
Así que esta actualización será un nuevo punto de partida en mi blog. No quiero abandonar los Spins/Twisters, porque son la modalidad que me ha dado dinero, pero desde que PokerStars dejó mi país por la regulación hace años, siento que estoy en un limbo: tengo ganancias, pero no siento la misma satisfacción al jugar como antes.
En algún momento, cuando ya me sienta bien, volveré a los Twisters/Spins. Pero por ahora siento que esa modalidad no es compatible con mi nuevo estilo de vida, ya que los swings me afectan más de lo que deberían, aunque todo me esté yendo bien desde que volví al gimnasio.
Retiré parte de mi banca y dejé solo $326.78 para jugar en NL2. Ahora que voy a jugar cash, se me abren las puertas a un mundo más grande: partidas en vivo en casinos, torneos presenciales, un camino más amplio y variado. Y como BIRJAAN juega cash y torneos, yo también podré hacerlo.
Eso sí, será más adelante.
Tendré dos bancas: una online y una para casinos cuando llegue el momento.
He perdido mucho tiempo, pero siento que mi viaje de estudios ahora está más cerca que nunca.
Mi meta a corto plazo vuelve a dibujarse frente a mí. Mi camino está trazado.
Solo tengo que seguirlo.
Si antes fui capaz de avanzar…
¿Por qué debería rendirme ahora?
Banca Inicial: $326.78